Tu privacidad en eXp
Usamos cookies para hacer funcionar este sitio y, con tu consentimiento, para medir cómo se utiliza y así poder mejorarlo. Acepta o personaliza tu elección por categoría. Política de cookies

Por Chuy Gastelum
Toda casa tiene una historia. El problema empieza cuando el propietario intenta cobrártela completa, incluyendo el cumpleaños memorable y aquel árbol que plantó su suegro.
El afecto merece respeto. El precio y el valor necesita evidencia.
Para evaluar una propiedad, hay que compararla con otras suficientemente similares en ubicación, terreno, construcción, antigüedad y estado físico. Una casa recién remodelada y otra que necesita intervención pueden compartir calle y tener condiciones muy diferentes.
El precio por metro cuadrado es una referencia útil, pero requiere contexto. Hay que identificar qué superficie se está utilizando y distinguir entre terreno y construcción. Dividir el precio entre una cifra sin entenderla produce un número muy elegante y posiblemente poco útil.
También conviene distinguir los precios publicados de los precios de cierre, cuando estos últimos puedan verificarse. Pedir una cantidad y conseguirla son dos acontecimientos distintos.
Revisa distribución, conservación, instalaciones y atributos que realmente utilizarás. Los acabados pueden impresionar; la funcionalidad se vive todos los días.
Una comparación comercial bien hecha ayuda a decidir y negociar. Cuando corresponda, puede complementarse con un avalúo profesional.
Comprar bien exige enamorarse con los ojos abiertos y conservar una pequeña mesa de negociación junto al corazón.
¿Quieres analizar si el precio de una casa tiene fundamento? Llámame, Chuy Gastelum, al +52 999 366 6754. Revisemos la propiedad y sus comparables.